Cuando se quiere adaptar a la pequeña pantalla una obra tan grande y con tantos años a sus espaldas, suele haber un problema endémico en estos casos. Es el de pensar, por parte del fan, que cuando se trata de una novela gráfica, en este caso publicada en 1989, tiene que estar adaptado todo al dedillo, que todo lo que veamos en las páginas este representado en imágenes, con los mismos diálogos copiados palabra por palabra, pero sabemos que eso no puede ser así. Pero cuando ves que Netflix confirma que el propio creador de la obra (Neil Gaiman), participará en la adaptación como productor, pues todo suena genial, y si el propio creador decide cambiar el sexo o la raza de algunos de los personajes no hay ningún problema.
Uno de los ejemplos que tenemos en esta serie es ver a un Lucifer siendo una mujer, que en este caso está interpretado por Gwendoline Christie, que la vimos en Juego de Tronos, pero viendo el gran papel que realiza no hay nada que reprochar a Gaiman por este cambio.
Pero... ¿La serie merece la pena?, pues si y mucho, la ambientación que nos presenta es lúgubre y oscura, cuando hablamos del reino de los sueños, pero cuando estamos en el mundo despierto la luminosidad de los planos prevalece. Hay personajes que me han encantado como la propia Gwendoline, hay momentos increíblemente bien rodados como el capítulo de la cafetería, donde todo se descontrola ya que todo el mundo tiene que decir la verdad y hay momentos realmente sorprendentes.
Muerte, la hermana de Morfeo, es otro de los personajes que me han gustado mucho, tiene un capítulo para presentárnosla, de lo más entrañable, donde vemos su dura labor y también la relación tan cercana con Sueño.
Uno de los ejemplos que tenemos en esta serie es ver a un Lucifer siendo una mujer, que en este caso está interpretado por Gwendoline Christie, que la vimos en Juego de Tronos, pero viendo el gran papel que realiza no hay nada que reprochar a Gaiman por este cambio.
Pero... ¿La serie merece la pena?, pues si y mucho, la ambientación que nos presenta es lúgubre y oscura, cuando hablamos del reino de los sueños, pero cuando estamos en el mundo despierto la luminosidad de los planos prevalece. Hay personajes que me han encantado como la propia Gwendoline, hay momentos increíblemente bien rodados como el capítulo de la cafetería, donde todo se descontrola ya que todo el mundo tiene que decir la verdad y hay momentos realmente sorprendentes.
Muerte, la hermana de Morfeo, es otro de los personajes que me han gustado mucho, tiene un capítulo para presentárnosla, de lo más entrañable, donde vemos su dura labor y también la relación tan cercana con Sueño.
Pero aun así la obra no es redonda, ya que la serie tiene altibajos constantes de ritmo. Para empezar Tom Sturridge no está mal en el papel de Morfeo, su extrema delgadez, sus expresiones, le hacen ser un Morfeo creíble pero que por momentos su interpretación no enamora y que ha hecho desconectarme de la trama, no sé si se buscaba por parte del director, que diese miedo por momentos, pero a mí me cansaba. Después la estructuración de la trama, comenzamos con una trama donde Sueño es capturado y lo retienen durante un siglo, su ausencia desencadena acontecimientos que cambiarán para siempre el mundo de los sueños y el de la vigilia. Una vez es liberado tiene que recuperar sus objetos, su rubí, su yelmo y su bolsa de arena, que le han sido robados. Así, en los primeros capítulos tendrá que recuperarlos, pero una vez los tiene, a la segunda mitad de la serie desaparecen, utilizándolos de forma muy casual, yo diría que residual y que no se les da más importancia. Puede que el que más relevancia pueda tener sea la bolsa de arena. Tampoco se sabe si estos artilugios tendrán más importancia en la segunda temporada.
La última parte de la serie con la trama del vórtice, la verdad que se me hizo cuesta arriba, no pude con la protagonista Rose Walker, interpretada por Vanesu Samunyai y su hermano.

Pero bueno, la serie acaba con un gran “cliffhanger” dando a entender una gran guerra entre el mundo de los sueños y el infierno. Pero esto se vera en la segunda temporada...
La última parte de la serie con la trama del vórtice, la verdad que se me hizo cuesta arriba, no pude con la protagonista Rose Walker, interpretada por Vanesu Samunyai y su hermano.

Pero bueno, la serie acaba con un gran “cliffhanger” dando a entender una gran guerra entre el mundo de los sueños y el infierno. Pero esto se vera en la segunda temporada...


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